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Content curation, que se ha traducido alegremente al español como curación de contenidos (más vocabulario para el spanglish o el ingleñol), son las acciones de búsqueda y selección de información en Internet sobre una materia concreta. La labor de un content curator puede añadir valor a estos contenidos al ponerlos en relación. Para seleccionar contenidos con buen criterio debemos recabar información sobre el sitio en el que hemos encontrado lo que nos interesa, desde el dominio del website hasta informarnos sobre los autores, tanto lo que ellos dicen de sí mismos en su web como la información externa que podamos descubrir. Podemos copiar un poco de texto y buscarlo entrecomillado en Google o usar alguna herramienta antiplagio como Plagiarisma. Si el sitio web publica enlaces, bibliografía o cualquier otro tipo de referencia es buena señal. Es también importante preguntarse si es actual y cuál es la intención última de los autores. En el siguiente enlace de Docente 2punto0 hay una muy buena relación de indicadores para evaluar contenido web.

Además del conocimiento sobre la materia y el sentido común, hay en la Red herramientas que facilitan la “curación de contenidos” y que podemos dividir en tras grandes bloques (sin ánimo de compartimentar, las herramientas pueden ser muy abiertas):

Buscadores: Google, Bing… son el primer paso, pero, por ejemplo, también los buscadores de bibliotecas virtuales son de gran utilidad para localizar bibliografía y autores.

Redes sociales y conocimiento compartido: seguir a los perfiles adecuados en redes sociales permite una actualización constante, además de descubrir nuevas fuentes de documentación. Foros y wikis son también fuentes provechosas de información.

Herramientas de gestión de la información: de distinta índole, puede optarse por aquellas que mejor se adapten a los objetivos perseguidos, o las que imponga el tipo de documentación que estemos tratando (no es lo mismo, por ejemplo, trabajar con vídeos que con archivos pdf). Por citar algunos ejemplos (hay muchos otros):

  • Google Reader: lo cito como ejemplo de lector de feeds. Un feed es un documento en Internet con RSS (Real Simple Syndication) que permite sindicarse a los contenidos de un website, recibiendo las actualizaciones de distintas páginas web (sean blogs, diarios, etc.) en un único espacio, como si fuese la bandeja de entrada de nuestro correo electrónico.
  • Evernote: herramienta muy versátil que permite tomar notas, capturar sitios web, vincularse con otras aplicaciones, versión para iOS y Android, etc.
  • Scoop.it: sistema de gestión de contenido orientado a la publicación cooperativa de revistas. Permite la edición de diarios con la documentación encontrada, proponer encuestas, listas de favoritos, programar la publicación y el borrado de artículos etc.
  • Paper.li: similar a Scoop, permite la creación de periódicos online.
  • Storify: para conservar lo que se publica en redes sociales sobre el tema que nos interesa.
  • Curationsoft: permite la búsqueda mediante palabras clave en distintas fuentes (Youtube, Twitter, Wikipedia, etc.) y conservar la que nos resulte útil simplemente haciendo drag&drop.
  • Pinterest: coleccionar fotos, ilustraciones y vídeos encontrados por la Red para compartirlos después.
  • Diigo: para almacenar, clasificar y compartir enlaces.
  • Delicious: para agregar marcadores online y, por lo tanto, compartirlos fácilmente.
  • Bundlenut: crea grupos de url para compartir y es posible sincronizarlo con nuestra cuenta de Google.
  • Plagiarisma: herramienta online gratuita para descubrir casos de plagio.
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