Etiquetas

Diagnosticar las necesidades de formación de nuestra empresa implica cuatro tareas:

  • Análisis DAFO
  • Descripción de perfiles profesionales en la empresa.
  • Determinación de las competencias que demandará el mercado.
  • Detección de las necesidades de formación cotejando la competencia profesional actual de nuestros trabajadores con la deseada.

Planificar estas tareas requiere la definición de tres pasos previos: ¿Quién llevará a cabo el diagnóstico?, ¿con qué metodología?, ¿en cuánto tiempo?

Detección de las necesidades de cualificación

¿Quién lo llevará a cabo? Cuantos más, mejor. Pero no hay que morir desbordado por los datos. Lo ideal: directivos o responsables intermedios, además de una muestra representativa del resto de trabajadores. Se diseña atendiendo al organigrama productivo. El análisis DAFO, que puede ser previo a la planificación del resto de tareas, debe darnos unas primeras pistas de qué grupos de nuestra empresa pueden necesitar formación… es un buen hilo del que tirar para concretar la muestra de trabajadores que participarán en el diagnóstico.

¿Con qué metodología? La metodología que se empleará vendrá determinada por el tipo de destinatario y la información que se desea conseguir. El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra. Podemos usar técnicas cuantitativas (cuestionarios de preguntas cerradas), cualitativas (entrevistas personales a los trabajadores, cuestionarios con preguntas abiertas…) o un compendio equilibrado de ambas.

¿En cuánto tiempo? Las técnicas que se usarán y la disponibilidad de las personas que participarán en la toma de datos determina el plazo de ejecución del diagnóstico.

Anuncios