Etiquetas

, , ,

Del libro de siempre al libro digital

El libro de texto evoluciona. Pasamos de un libro analógico, con volumen, asible, lineal (en cuanto a la interacción del lector con el artefacto), a un libro digital con estructura hipertextual, multimedia, con random access, en línea pero no lineal, multidispositivo y que puede dotarse de una dimensión social que puede favorecer una interacción colaborativa entre usuarios (y que ello devenga en social learning, aprender con otros, aprender en grupo o como queramos llamarlo).

Libro clásicoEl libro de texto clásico imponía una interacción lineal del lector con el relato. Una interacción dirigida, unidireccional, en cierto modo constreñida. El libro de texto digital debe proponer al usuario nuevos modos de interacción, es absurdo limitarse emular en una pantalla lo que ya aportaba el formato impreso. La estructura hipertextual permite explorar el mundo mediante enlaces. Recordemos el concepto de berrypicking de Marcia Bates. Esas bayas que el usuario recolecta son piezas con las que articular su propio discurso, con lo que ello supone de análisis crítico, reflexión… competencias tangenciales a los contenidos curriculares que en el libro residen, pero no menos valiosas. La estructura hipertextual estimula la creatividad, la iniciativa del usuario, el análisis crítico, la reflexión y el Libro digitalrazonamiento independiente. Lo hipertextual y lo multimedia permiten que un autor introduzca en su trabajo no ya las referencias, sino las fuentes mismas en las que se ha basado. Esto es como decirle al lector: toma “esto”, pero no solo “esto”, sino que te ofrezco también “cómo he llegado a esto”: la digestión de un relato… de un relato, ahora sí, no lineal. Como si en una película tuviéramos acceso, cuando lo deseásemos, no solamente a las tomas descartadas en el montaje, sino a las versiones del guión, a los planos de localización, al casting… Los nativos digitales, si es que realmente existen, han de ver esta forma de interacción no ya como algo natural, sino insoslayable.

En cuanto a la interacción entre usuarios que antes citaba, el libro digital posibilita esta dimensión social, una vertiente colaborativa en la que el alumno podrá acceder, por ejemplo, a los comentarios o enlaces que sus compañeros hayan aportado en cada tema o apartado. Esto provoca que las ventajas del aprendizaje en grupo proliferen, como las comunidades de práctica o la formalización del aprendizaje informal (las interacciones entre alumnos quedan registradas en los medios TIC, con lo que son fácilmente recuperables y aprovechables por la totalidad del grupo). John Bresin, en una investigación en 2008 sobre 1100 responsables de aprendizaje en empresas, estableció que un 80% del conocimiento corporativo se lleva a cabo a través de interacciones con expertos (internos o externos) y con compañeros. Los alumnos comparten objetivos e intereses, surgen sinergias de estas interacciones y se da un cambio de roles, en el que, en ciertos momentos, el alumno deja de ser tal para comportarse como maestro de sus compañeros.

Del libro-ficha que cuesta una pasta y no es reutilizable al libro de texto gratuito

Porque el conocimiento está ahí, es universal y procomún. No solamente evoluciona el libro de texto como artefacto, sino que lo digital afecta también a la propiedad intelectual de los contenidos. Porque el conocimiento está ahí… y hay gente dispuesta a colaborar en el desarrollo de libros de texto digitales que, cumpliendo los requisitos curriculares, sean accesibles sin coste alguno para las familias. Un ejemplo de ello es Liberdocs, proyecto del que hablo más abajo.

[modo cerrándome puertas en el mundo editorial on]¿Que esto podría terminar con la línea de negocio de libros de texto de las editoriales? Pues sí, así es. También desaparecieron los serenos de las calles por culpa de un avance tecnológico tan disruptivo como los porteros automáticos… los modelos de negocio han cambiado, lo digital determina nuevas formas en la creación de contenidos, y se cierran unas vías de negocio, pero se abren otras.[modo cerrándome puertas en el mundo editorial off]

Un libro de texto digital (y llegados a este punto habrá quien no quiera llamarle a este concepto libro, pero mantengamos esta nomenclatura para entendernos) permite la actualización de contenidos de forma económica y casi inmediata, pues resulta sencillo y accesible para los interesados el editarlos para suprimir o añadir contenidos. Los libros de texto digitales, desde luego, facilitan que los docentes puedan aplicar estrategias pedagógicas innovadoras.

Lo que se está moviendo

En relación con todo lo expuesto sobre el libro de texto digital, vamos con ejemplos que ya se pueden encontrar en la Red, algunos ya presentes desde 2008; propuestas en movimiento al respecto y con distintos métodos de monetizar las iniciativas, pues incluso el altruismo necesita pagarse cierta infraestructura.

LiberdocsLiberdocs es una plataforma de libros de texto curriculares en España con licencias Ceative Commons. En fase beta, es posible darse de alta como autor y personalizar los libros: usar los contenidos creados por otros autores, crear contenidos propios, actividades, incluir vídeos, hacer seguimiento de los alumnos, etc. Para financiarse, Liberdocs ofrece servicios complementarios como la impresión bajo demanda, exportación de los contenidos a otros formatos o la conexión con plataformas LMS.

Ck12Ck-12 Foundation es una organizacón estadounidense sin ánimo de lucro nacida con el objetivo de reducir el coste de lo que en EEUU se denomina educación K-12 (que englobaría en España desde primaria a la finalización del bachillerato) y facilitar el acceso a la misma. Una de su líneas para conseguirlo es la creación de libros de texto que denominan Flexbooks, palabro derivado de “flexibility” y “textbook”. Utilizables en línea o impresos, pueden ser compartidos y presumen de ofrecer contenidos de alta calidad acordes con los estándares establecidos para los libros de texto en California (en el curso 2013-2014, por decisión del gobernador del estado, los universitarios de California tendrán acceso gratuito a libros de texto digitales y de código abierto).

BoundlessBoundless: Ahorra dinero y aprende más rápido. Se trata de otra opción americana, que dedica su web a describirnos los encantos de los libros de texto digitales: abren la puerta a palabras clave, key ponts, búsquedas inmediatas, notas inteligentes… Who doesn’t love Boundless? Traditional Publishers, dicen.

Además de estos tres ejemplos citados (que quería resaltar por tratarse de propuestas gratuitas, objetivo de este artículo como evidencia su título) editoriales tradicionales, plataformas de e-learning y entidades educativas están desarrollando sus propias propuestas. Cito algunas de ellas, españolas y extranjeras, por si a alguien le interesa ver por dónde se orienta el mercado, pero no los enlazaré en la página de recursos.

Anuncios